viernes, 26 de agosto de 2016

Juego de miradas

El otro día vi una foto de alguien que me inspiró este pequeño relato.



Contemplo esta tierra de contrastes que me impregna de una belleza magnánima y me sumerge en un abismo de tonalidades. Aquí, sentado sobre una tela, sostenido por esa mirada que se aleja hacia el infinito, descalzo de pensamientos, el tiempo parece congelarse bajo este sol candente. Podría perderme para siempre en esta porción de espacio perpetuo que, sin prólogo, escribe un capítulo de mi existencia. Letras que penetran como huellas indelebles a través de mis ojos, en una entrega recíproca, en un juego de miradas.

Podría ser una mirada cualquiera, pero no lo es, es una mirada intensa, de esas que cuando las dejas perderse en el espacio y el tiempo, te devuelve una historia. Te deja unas huellas, que pasan a formar parte de ti inexorablemente. Y si transformas esas sensaciones en palabras, compones un relato, una entrada de un blog, o llenan un pedazo de papel que, tras recibir unos impulsos a punta de lápiz o tinta, vuelan hacia otros ojos que permitan esa interacción recíproca, compartiendo improntas que refuerzan los hilos que nos unen, y quedamos tejidos en esa red invisible sin remedio.

Y es que un juego de miradas puede dar para mucho. Observando una mirada puedes ver el infinito a través de tu propio reflejo en ese espejo compuesto por pupila e iris, y que, surcando en sus entresijos vamos encontrando esa inmensidad concentrada en un punto, al final del recorrido, en las profundidades del universo.

Una admiradora de miradas bellas.





domingo, 21 de agosto de 2016

Intentos poéticos

Y llega el momento en que se me presenta un reto poético. Es otra manera de decir las cosas que encierra otro mundo musical, unas simetrías, rimas, métrica, un orden. Y con mi lema de caminante, camino hacia ese orden poético. 

Un canto a la luna. Astro de belleza singular, que tantas noches ilumina los caminos misteriosos de la oscuridad, y te muestra un sendero hacia tus sueños. Y otro canto a la parte opuesta, a esa oscuridad que nos ofrece la noche y todos los secretos que podemos encontrar si nos adentramos en sus profundidades, si nos dejamos envolver y nos sumergimos en un gran sueño. Todo sucede en ese intervalo de tiempo lleno de incógnitas. La noche está ahí para regalarnos su refugio en ese espacio de tiempo oscuro que invita a la introspección, al sueño, y la luna, nos entrega su luz, como una indicación en un camino, una pequeña claridad dentro de esa inmensa oscuridad. Luna y noche, perfectamente compenetradas. 

Caricia nocturna

Esa luz, tenue y brillante que desprendes
Acaricia la noche, y yo, sigo tu rastro                
Alzo la mirada, te encuentro tras los árboles
Te observo, espléndida, cual bello astro
Suena una melodía, canción de cuna  
Entre notas musicales, me impregno de ti
Ave nocturna, vuelas, inquieta luna
Me duermo con tu mirada, soy parte de ti
Mil formas adoptas, redonda, fina, creces, menguas,
Y siempre me acompañas, luna nueva, luna llena.


Los secretos de la noche

La noche, inexpugnable, ha dejado caer el telón
La entrega pródiga de la obra de hoy ha finalizado.
El último rayo de luz ha sido sutilmente anihilado
Y la oscuridad, con sus suntuosos pasos y tesón,
Me envuelve sutil en un sempiterno abrazo,
Y en lógica ilación, caigo en una seducción afable,
Sumergida en un ritual consagrado e inescrutable,
Queda dibujada una efigie de un solo trazo.
Noche oscura, con tus misteriosos silencios, retos
Dame tu fuerza, muéstrame como llegar a tus secretos.